martes, 28 de mayo de 2013

amor por intertexto


Me veo como una innoble sirvienta
Que se ha compuestos sus máscaras
Para gustarte.
Y me repito lo que quiero ser
Y te lo digo porque es lo que quiero.
Soy un yo en primavera
Que florece desde abril y se abre
Como una rosa que se refleja en ti,
Como un lirio que muere en tu boca
Cuando, mientras el tiempo pasa,
Tú  no me dices que me quieres.
Y me recrimino mi inmoralidad contigo
Porque me siento tentada
A la vida y a la muerte
Porque quiero ser contigo,
Porque quiero morir si tú no estás.

Pero te vas y te me escapas,
No me crees palabra alguna
Y huyes de mis manos
Y de mis ojos somnolientos
Que quieren cerrarse para verte
Pero no duermen para estar por ti.
Y paso las tardes en tus letras
Y las noches en tu imagen paso
Y me desintegro en tu sombra intacta
Que transita por los días que se descomponen
En un puzzle de versos que no son besos
Sino un “ok” que ya no sé qué significa.
Y son películas lo que veo en ti
Y amor lo que contigo veo
Pero tú no ves nada más que una tarde
En brazos ajenos, que no son míos.
Y me mientes y yo no sé creerte,
Me atacas aún habiendo demostrado
Que eres mi dios guerrero preferido.

Somos así una guerra en el olvido,
Separada por kilómetros de nada,
Grandes negadores de tu existencia.
Te estás convirtiendo en mi quimera no efectuada
Solo una lucha lastrada
Que me incapacita para la vida.
Y me anquiloso en mi ciudad, la que no sabe,
Y mis piernas no quieren andar
Porque la fuerza se me escapa por la boca
Cuando grito que te amo al aire
Para ver si así te llegan mis palabras.

Pero no, no te llegan
Y grito, pero ni siquiera hay eco
Y mi egoísmo se desintegra
Ante tu inmunidad a mi locura;
Se desintegra cuando tú no escuchas,
Cuando no escucha nadie.
Pero no importa porque amé,
Amo aún.
Y ¿qué es el amor sin sacrificio?
Nada
El amor sin sacrificio es
Solo
Un instinto.

jueves, 9 de mayo de 2013

Po(e)ta en Berlín

Las ratas corren por la calles,
Salen haciendo suya la acera
Mientras que el hombre, impávido,
No ve más allá de sus narices
Aunque mire hacia el horizonte.

Escombros de su sombra,
Un imperio que fue, desiste.
Berlín: metal y vigas que se reconstruyen
Alzándose hacia un cielo inmóvil.
El dolor de ayer se apega al gris,
Gris celeste, cemento gris,
Gris que acomete como una espada
Blandida en la lucha contra un pasado lóbrego.
Gris la calle, una mirada gris,
Gris la rata, el habla gris
Que se encierra en sí misma
Rompiendo cualquier intento  de relación.
Un imposible.

Camino y camino y el color me invade,
La sonrisa se pierde con las horas
Es concentración encerrada:
Una vuelta al demacrado rostro de la guerra
Entre un yo cansado y su ilusión de superhombre.
Y camino y camino. Camino
Y la calle no se cansa
Y mi cuerpo no se mueve
Porque la puerta se abre paso hacia el espíritu
De su leyenda negra;
Una leyenda que se regocija en su sombra
Y que irrumpe en los ojos, que sangran
Por el horror de ver la muerte como feria.

Berlín es un campo concentrado en grises tonos:
Hombres que se vuelven de metal,
Corazones de latón que laten tristes
Un lugar sin aurora,
Sin esperanza posible,
Porque la ciudad se ha creído su mentira
Y vive en su cronotopo incalculable.
Allí el mundo de los vivos ha muerto
Y millones de zombies andan sin saberse enfermos
Mientras que los demás
Queremos huir.
Las cadenas se han hecho con los cuerpos
Y en su invisibilidad han quedado para siempre.

Berlín es la cárcel de Europa
Con sus calles alineadas, con sus alienadas gentes
Que se disponen paralelas
Entre blanco y negro
Creando un gris roto que se expande.
Berlín es mi propia cárcel
Y quiero huir, quiero volverme
Porque mi casa dicen que muere
Que está descuidada por el poder,
Que se ha hundido en el dinero y su incultura;
Pero prefiero mi precaria libertad,
Mi pajareo alegre.
Prefiero mi sol de luz cambiante
Y el colorismo de esta lucha
Por levantarnos de nuestra caída estrepitosa.
Lo prefiero a esa utopía extravagante y fría
Que en su sueño inmundo
Llora al tiempo con la lluvia ausente.