martes, 23 de febrero de 2010

Justicia del Latín: iustitia-ae


Justicia:
Parece que no, pero a pesar de que es un término abstracto, tiene un significado real dentro del ámbito social. La justicia se estudia, se crea, se destruye e , incluso, se puede mentar en muchas ocasiones puesto que es un término MUNDIAL.
Me gustaría prestarle atención a su etimología, pero no creo que eso venga al caso con el hecho de que, una vez más, el mundo es injusto.

Cansa ver cómo se utiliza el poder para favorecer a una parte del pueblo, mientras que otra, apoyada en una queja, se rebela en un instante que se ha dado por perdido. Es cierto pues, en el fondo, por más que se escuche la voz el poder supremo hace oídos sordos.

Aún así vemos cómo la naturaleza misma devuelve siempre con la misma moneda. Si la comparamos con la realidad social, podremos observar que, una vez que el mundo ha sido sometido bajo el poder de " el más fuerte", las masas se rebelan frente a todo y el que una vez jugó sus mejores cartas, después padece.

Hoy no hablo de política sino de esa dictadura cultural que existe dentro de una pequeña comunidad. Siempre hay un líder y, por más que no se quiera, el río sigue su cauce puesto que el rozamiento frena la fuerza, sea cual sea.

Quisiera decir que siempre ocurre lo mismo, pero no. Ojalá el destino dejase a cada uno en su lugar pues así se podría decir que el mundo es realmente JUSTO y, por fin, podríamos estar todos conformes con lo que nos toca.

La disconformidad es una de las mayores fuentes de inteligencia pues implica que existe una cierta autonomía en el ser humano. Muchos filósofos dirán que el hombre no es un ser autónomo, que depende de una cultura adquirida pero, aunque tienen parte de razón, la crítica expande el razonamiento y éste, a su vez, el mundo que nos rodea. Ojalá que ésta siga existiendo pues, si no fuera así, el mundo que los filósofos estudian ahora, realmente, estaría alienado.

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